
Un homenaje a Freddy Mamani
Hay cafés que van más allá del origen y el proceso. Bolivia Mamani es uno de ellos: un homenaje al arquitecto boliviano Freddy Mamani y a su revolucionaria arquitectura neoandina. Una obra que desde El Alto cambió la manera de entender la identidad visual de los pueblos andinos, y que hoy inspira también la etiqueta de este café.
Freddy Mamani y los Cholets
Desde El Alto, una ciudad ubicada por encima de La Paz, Mamani transformó el paisaje urbano con edificios imposibles de ignorar: colores intensos, geometrías inspiradas en textiles andinos y una arquitectura que celebra las culturas originarias.
Hasta la fecha ha construido más de 70 estructuras, conocidas como cholets —una fusión entre “chalet” y “cholo”, término que fue resignificado y adoptado por la comunidad.
Los cholets son edificios multifuncionales: en la planta baja albergan comercios, en los pisos superiores funcionan salones de eventos y espacios de encuentro, y también incluyen apartamentos residenciales. Son mucho más que arquitectura: son espacios de vida, celebración e identidad para la cultura andina contemporánea.
Su obra dio lugar a un nuevo lenguaje visual conocido como arquitectura neoandina, donde tradición y futuro conviven en una misma estructura. En cada edificio aparecen referencias a la cultura aymara, a los colores de los textiles andinos y a una forma de entender la identidad que encuentra nuevas maneras de expresarse en el presente.
Si querés conocer más sobre Freddy Mamani y su trabajo, te dejamos su perfil.
El café desde las alturas de Inquisivi
Bolivia Mamani proviene de Circuata, Inquisivi, producido por Carlos Nina a 1.700 msnm. Variedad Catuaí, procesado de forma natural, con notas de durazno, miel y cáscara de café: un perfil dulce, cálido y envolvente que refleja la riqueza del territorio boliviano.
| Origen: | Circuata, Inquisivi. |
| Variedad: | Catuaí |
| Altura: | 1700 |
| Proceso: | Natural |
| Puntaje: | 86 |