Nos encontramos en Casa Almargen, el espacio donde Marcos trabaja y pasa gran parte de sus días. Marcos es psicólogo y artista escénico, y trabaja en el cruce entre la clínica y el arte contemporáneo. Entre pacientes, proyectos y momentos de pausa, prepara su café y nos cuenta sobre su vínculo con Culto.
¿Qué es Casa Almargen?
Casa Almargen es un proyecto donde se encuentra la clínica y el arte contemporáneo. Trabajamos con movimiento, con cerámica, hay consultas individuales, grupales, en psicoterapia. Después otros proyectos afines al movimiento, a yoga, hay foro, y este espacio tiene eso, como de experimentación, de laboratorio, de cruces.
Fue nuestra casa, junto con Gastón, y ya hace unos años que el espacio recibe a otras personas, otros proyectos, y ya no es nuestro hogar, pero si es como mi segundo hogar, vamos a decir, porque es donde más tiempo paso.
¿Qué lugar ocupa el café en tu día a día?
Me traigo como mi café, que lo compartimos con colegas que trabajan acá, y entre pacientes tengo como esos ratos de bajada. Como que lo pienso un poco más como una bajada al café que como una activación, o esa idea que hay del café de generar más, como que entre las pausas, tengo ese ratito.
Y después me pasa eso, que entre pacientes, o cuando tengo un puente, me voy para Culto porque es como eso, como una oportunidad para encontrarme con amigos. Voy con mi hija, que la reciben muy bien, siempre baila ahí con Simone, con las chiquilinas de ahí.
Contanos de tu vínculo con Culto.
Soy suscriptor, creo que desde cuando empezaron, cuando abrieron. Yo me acuerdo que estaban construyendo ahí La Tostaduría, y ya me daba curiosidad el local, como que pasaba y lo veía. Estuve muy atento a la construcción porque estamos cerca, entonces eso, siempre veía ahí el local, y apenas abrieron nos hicimos suscriptores en mi trabajo, en la oficina. O sea, desde el inicio.
Siento que es un proyecto vecino, y a la vez hemos colaborado. En un momento hicimos un ciclo de Expansión Al Margen, le llamábamos, el Culto nos colaboraba con cafés, hemos hecho algún evento en el que se han cruzado.
Y el café tiene eso, que genera encuentros, proyectos, como que recibe y permite el diálogo y la conversación.
